Jul 13
4. Objetivos para Spotting
Tras un largo período de abandono por la vertiente fotográfica, volvemos con fuerzas para iniciar a los que les falta un último empujón en el mundo de la fotografía aeronáutica. Quiero aprovechar para dejar claro que ni soy un experto fotógrafo ni pretendo dar clases magistrales sobre como hacer una foto, simplemente me baso en todo lo que he leído y me experiencia personal en las miles de fotos haciendo spotting que tengo en mi disco duro.
En verano se retoman o se inician nuevas aficiones, y que mejor que hablar de algo tanto o más importante que la propia cámara como son los objetivos que montaremos en nuestro equipo y que en definitiva serán los ojos para nuestro sensor dentro de la réflex. La gente poco acostumbrada al uso de las réflex a menudo no les da la importancia que requieren, puesto que el cristal que montemos será el que nos dotará de mejor calidad en la foto, colores más vivos, más nitideza y menos aberraciones cromáticas que hagan que una foto bien tomada pase a no valer casi nada.
La elección de nuestro objetivo vendrá tomada por el tipo de plano que queramos sacar y por el dinero que dispongamos así que rápidamente se nos vendrá a la cabeza la elección de un telezoom o teleobjetivo. Pues bien, existe vida antes de este tipo de lente. Revisaremos un par de objetivos a parte de los teles para que veáis lo que se puede conseguir y nombraremos otro par más en las siguientes líneas.
Uno de los conceptos básicos para poder escoger entre dos lentes es su luminosidad, puesto que nos determinará la calidad del cristal y la luz que entrará en el sensor durante la toma, factor primordial para la calidad de las imágenes. Esto viene definido por la f mínima que tiene en su mínimo y máximo recorrido focal de la lente. En algunas ocasiones, sobretodo en objetivos de gran calidad, tienen una f fija para todo el recorrido. Esto lo podemos ver en la descripción: Nikon AF Nikkor 70-300mm f/4-5.6D ED . Es difícil dar un valor para el cual podamos considerar que es un buen objetivo, puesto que cada tipo de objetivo es un mundo, pero lo que si podemos afirmar es que cuanto menor sean esos números, más luminoso será y en situaciones de poca luz podremos exprimir mejor la lente.
Ojos de Pez
Los objetivos de este tipo son famosos por el tipo de imagen que captan, con un ángulo de visión de 180º (aunque hay uno que llega hasta los 220º, es decir, ve por detrás de la cámara) y distancias focales comprendidas de los 6mm hasta los 16mm hacen de unas líneas rectas algo totalmente deformado, con lo que se pueden sacar estupendas tomas a muy corta distancia. Comúnmente se utilizan para sacar fotos a cabinas, tanto de pasajeros como la cabina del avión, y a aeronaves desde una distancia muy corta para realzar la grandeza del aparato. No obstante, también hay otros usos y siempre quedan muy vistosos.
Un ejemplo claro de creatividad con ojo de pez – © Antonio Lorente Bruñas
Gran Angular
El rango focal a partir del cual se considera gran angular va desde los 18mm hasta los 35mm, aunque a veces encontraremos objetivos por debajo de los 18mm que se comportan más como un gran angular que como un ojo de pez. El objetivo gran angular de costumbre viene incorporado en los llamados objetivos todoterreno, que comprenden rangos focales muy variados pero que sirven para hacer fotografía en casi cualquier situación cotidiana o plano general. Estos son, por ejemplo, los 18-70mm, 15-85mm, 17-55mm, …
La diferencia básica entre ambos es la deformación de la líneas. Mientras en los ojos de pez es una deformación marcada, en los grandes angulares se abarcan ángulos de entre 180º a 63º con unas deformaciones mucho menores y que dependerán de la calidad de la óptica que estemos utilizando. Funcionan de tal modo que los objetos más cercanos a la cámara o los que se encuentren en los bordes de la imagen tienden a deformarse ligeramente. Se utilizan muy a menudo en la fotografía de paisajes o en interiores, donde se quiere abarcar gran parte de lo que tengamos delante dándole una sensación de amplitud mayor de la que realmente es.
Los spotters utilizamos este tipo de óptica sobretodo para exposiciones estáticas, donde es necesario colocarse muy cerca del avión para sacarlo limpio de demás visitantes pero queremos tener una visión general del avión. También se utilizan para planos generales del aeropuerto, fotografiar cabinas, aviones completos cogidos de panza en corta final (igual que también podemos utilizar un ojo de pez) y en todas aquellas situaciones dónde un telezoom se quede largo y no dispongamos de un objetivo más corto (puesto que es más normal tener un gran angular dentro de un todoterreno que no un ojo de pez, por ser de costumbre bastante caros estos últimos)
Teleobjetivo
El teleobjetivo es el cristal por excelencia del spotter para imágenes aéreas. En el 90% de las situaciones utilizaremos este tipo de objetivo para hacer nuestras fotos, por qué negarlo.
Se considera un teleobjetivo cualquier lente a partir de 70mm y las focales más comunes son las 70-200, 70-300, 100-400mm, … Estos los utilizaremos para fotografiar aviones distantes a nosotros, ya bien sea en aeropuerto, aproximaciones finales o en pistas, como en exhibiciones aéreas dónde la distancia con el avión en vuelo es muy grande.
Tienen una característica muy curiosa con la que se puede jugar, y es que los teleobjetivos producen una compresión de planos. Para entendernos mejor, la compresión de plano se ve traducida en la fotografía como un aplanamiento de las profundidades, es decir, en ellas se pierde el sentido de lo cercano, haciendo que un objeto que diste mucho con el fondo quede aplanado y parezca que están muy cerca. Además, esto combinado con una profundidad de campo muy pequeña (es decir, una f/ pequeña) le da al fondo un desenfoque muy utilizado en la fotografía de retratos llamado bokeh, y que con un poco de imaginación podemos también aprovecharlo para el mundo aeronáutico.
Uno de los puntos que juegan en contra de los teleobjetivos es su alto precio si estamos buscando producto de calidad. Hay que decir que yo comencé con el mítico Sigma 70-300 APO DG que por aquel entonces costó creo que 220€, cantidad irrisoria comparada con el precio de objetivos de Nikon y Canon, y no puedo decir más que maravillas por su relación calidad/precio. Es un buen objetivo para aprender con el spotting y no desembolsar grandes cantidades de dinero. Pero como todo objetivo barato, peca de poca luminosidad (entre otras muchas cosas) que se ve traducido en una baja calidad de las fotografías con poca luz, sobretodo en el ocaso, y que puede arruinarnos alguna toma bonita. Por eso, si queremos teleobjetivos de calidad, o lo que es lo mismo, objetivos luminosos, no nos queda más remedio que rascarnos el bolsillo.
Otro punto en contra de los teleobjetivos es la velocidad de disparo, que se ve elevada para evitar que la foto salga movida debido a nuestro pulso mientras aguantamos el armatoste. No hay una distancia focal que sea la barrera, eso depende del pulso y fuerza de cada uno, pero de costumbre, con focales menores de 300mm no acostumbra a ser un factor extremadamente decisivo. No obstante, en la corta experiencia que tengo con objetivos de 400mm, uno se da cuenta que si debe tenerlo muy en cuenta. Por norma general, si uno tira a focal 400mm, lo mejor es ajustar la velocidad a 1/400; si tiramos a 300mm, velocidad 1/300,… No obstante, hay soluciones más trabajadas para este tipo de problemas, y se llaman estabilizadores ópticos. Actualmente, las marcas ya están sacando casi todos los objetivos de 300mm, o más, con estabilizador óptico, y las gamas superiores lo incorporan en focales más cortas. Esto nos permitirá tirar algo por debajo de la velocidad, aunque todo dependerá, nuevamente, del pulso de cada uno.
Objetivos normales y macros
Los objetivos normales captan la imagen de forma muy parecida a como la vemos nosotros con nuestros própios ojos, sin casi deformación de líneas. Además, acostumbran a ser de gran calidad y muy luminosos, con f del orden de 1,8 o 1,4 y con distancias focales de 50mm
Por otra parte, los objetivos macros están especialmente construidos para captar imágenes de una forma que no estamos nada acostumbrados a verlas: muy de cerca. Permiten enfocar a escasos centímetros de lo que estemos fotografiando y sacan detalles minúsculos.
Ambos objetivos son poco relevantes de cara al spotting, aunque si bien el objetivo normal, como nombre indica, si se puede utilizar, su focal fija nos limita y por norma general vienen dentro de un rango focal mayor, como un objetivo todoterreno. Los macros los usaremos contadísimas ocasiones en aeronáutica, si es que lo llegamos a utilizar, puesto que no es ocasión común del spotter sacar detalles minúsculos de alguna parte de un avión.
Finalizando
Pero ojo, no hay que olvidar una cosa primordial, la base del spotting como se conoce en webs como Airliners,Jetphotos o la española AviationCorner, es sacar una foto que se vea totalmente copada por un avión o parte de él. Luego, obviamente, hay las concesiones artísticas que buscan hacer una composición bonita del aparato junto con algún elemento que tenga a su alrededor y que no hay que despreciar, puesto que se salen de lo normal y de costumbre gustan. Aún a pesar de ello, os podéis encontrar fotos preciosas para vosotros y que no gusten a los screeners que las validan en estas webs; no os desaniméis, lo importante no es sacar fotos para que sean publicadas, todo lo contrario, hay que sacar fotos que gusten a uno mismo y que le ayuden a aprender y experimentar con nuevos conceptos.
Solo un último consejo, no os desesperéis, practicad mucho y los resultados día a día irán mejorando.
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