El aeropuerto de Reykjavík
Dedicado a Anna, por su interminable paciencia aguantando mis batallitas aeronáuticas, y patrocinado por Icelandair.
Al final de la península de Reykjanés en Islandia, se encuentra el aeropuerto internacional de Reykjavik (KEF/BIKF), (en Islandés: Keflavíkurflugvöllur) además de ser el único aeropuerto internacional del país, es la base de operaciones para Icelandair (la aerolínea de bandera de Islandia) e Iceland Express (la low cost islandesa).
La terminal vista desde el prado del Jet Nest en un dia totalmente atípico en Islandia. Imágen: Tycho Brahe
El aeropuerto fue construido por la USAF para dar soporte a los bombarderos pesados, una vez terminada la segunda guerra mundial, fue cedido al gobierno Islandés (aunque la USAF “ofrecía” los servicios ATC) obteniendo cierta importancia cómo punto de reabastecimiento entre Europa y América. Esto no duró mucho tiempo ya que la administración del aeródromo volvió a manos de los USA en 1951 cuándo descubrieron su importancia estratégica para espiar tanto a las fuerzas navales cómo aéreas de la Unión Soviética, con el fin del comunismo, el control del aeródromo volvió a manos islandesas en 2006.
A pesar de ser una base más de la USAF, ha habido ciertos aspectos pintorescos en el aeropuerto, si más no, hasta 2006 era habitual ver aparcados aviones militares junto a aviones civiles (y eso que Islandia no tiene ejército!), otro aspecto que llama bastante la atención, es que durante la ley seca en Islandia, era el único lugar dónde se permitía la venta/consumo de alcohol, con la consiguiente comparsa de vikingos/as hacia el aeropuerto (y no es que a l@s islandeses/as les apasione la aeronáutica), de hecho casi todo el alcohol de los guateques de Reykjavik, provenía del aeropuerto, sacado de contrabando en coches con doble fondo.

Un F-16 noruego con la terminal de Reykjavík al fondo. Imágen: Baldur Sveinsson
El aeropuerto cuenta con dos pistas, ambas miden más de 10000 piés o 3000 metros de longitud, lo que lo hacía utilizable cómo lugar de aterrizaje de emergencia para el shuttle norteamericano, aunque también es usado cómo escala por el Antonov-225 cuándo se dirige a América del norte. El Concorde, también lo ha visitado en alguna ocasión. En el momento de mi viaje de vuelta a Barcelona, había un par de visitatntes “de honor” en el aeropuerto, uno era un viejo DC-9 con la librera de la USAF, y a su lado estaba, aunque no estoy totalmente seguro el P4-MES, el 767 privado de Roman Abramovich.
Por dentro.
La terminal por dentro es si más no, impresionante, parece más bien un gran centro comercial que un aeropuerto en sí. En la primera planta se encuentran los mostradores de facturación de Icelandair e Iceland Express, una oficina de cambio de divisa, alquiler de coches y una delegación del flybus (autobús que conecta el aeropuerto con Reykjavík, pasando por la blue lagoon). Un consejo, para todo el que visite Islandia, recomiendo hacer el cambio de divisa en el mismo aeropuerto, curiosamente ofrecen el ratio más parecido con el cambio oficial.
Fuera del edificio hay un pequeño prado con una laguna en medio, dónde es muy agradable estirarse en el césped mientras esperas facturar para tu vuelo o para ir a la blue lagoon, si encima el dia es cálido y despejado (cómo en la foto), quizás sea la mejor sala de espera del mundo.
Los mostradores de facturación de Icelandair. Foto: Tycho Brahe.
Después de subir a la segunda planta para pasar el control de seguridad, llegamos a la zona aire provista de un gran restaurante y tiendas de todo tipo, en el restaurante se pueden degustar platos típicamente Islandeses, particularmente recomiendo probar el Hákarl (tiburón marinado).
Vista general de la zona aire, con el restaurante en medio. Foto: Tycho Brahe
El dutyfree, es extremadamente completo (y barato), ya que podemos encontrar desde comida islandesa, el típico alcohol y tabaco, ropa, artículos tecnológicos y además una tienda de la blue lagoon, casi que si visitamos la laguna es mejor esperar para comprar en el aeropuerto, ya que los artículos son considerablemente más baratos.
Vista de un sector comercial de la terminal. Imágen: Tycho Brahe
La zona aire, también es usada cómo galería de exposiciones por escultores islandeses.
El módulo de embarques, quizás es lo más característico, ya que es un pasillo en forma de “T” con los fingers a los lados, lo que hace que si hay determinados vuelos relativamente llenos, el módulo de embarque, se convierte en un pasillo de instituto de secundaria.
El módulo de embarques. Imágen: Tycho Brahe.
Si nuestro vuelo sale desde el final del módulo de embarque, nos tocará hacer un paseo de unos 10 minutos, al final del pasillo, encontramos un par de tiendas dutyfree con toda clase de “stuff” islandés, y muy buenas vistas para sacar fotos a la flota de Icelandair, cómo la siguiente imágen del TF-FIV, apodado “Katla”. Curiosamente el Katla es el “hermano mayor” del volcán Eyjafjallajökull, ya que este actua cómo “chivato”. Por lo que me comentó el piloto del TF-FII, si el Katla llega a entrar en erupción, las consecuencias pueden ser catastróficas.
TF-FIV “Katla” con la terminal de Icelandair cargo al fondo. Imágen: Tycho Brahe.
2 commentsUn poco sobre transbordadores espaciales
Por nuestro colaborador Tycho Brahe
Cambiamos un poco la temática, perdón, la altitud, y hoy subimos unos cuantos pies más, de hecho nos vamos al espacio exterior.
Todos conocemos el transbordador espacial americano, que fue diseñado para reemplazar a las cápsulas de un solo uso tales cómo las Apollo o las Gemini. A pesar de ser el sistema de lanzamiento reutilizable más conocido por el público en general, también existieron otros proyectos de transbordador espacial, por banda de la URSS, y otro por parte de la U.E.
Curiosamente exceptuando el caso de la U.E. los transbordadores norteamericano y soviético nacen siendo un proyecto mixto (civil-militar) de sus respectivas fuerzas aéreas (USAF y BBC-CCCP) respectivamente. Los militares querían un sistema que permitiese llevar grandes cargas a órbitas espaciales y de hecho las dos fuerzas aéreas presentaron sus proyectos de avión espacial reutilizable, los americanos construyeron el prototipo X-20 y los soviéticos el MiG 105. En ambas potencias, el transbordador espacial nace del recorte presupuestario después de la llegada a la luna, y de la ambición necesidad de llevar cargas militares al espacio.
En la URSS, corría el año 1976 cuándo las autoridades soviéticas pensaron que un sistema de lanzamiento reutilizable podría equilibrar la balanza de la guerra fría, a pesar de empezar 4 años más tarde que los norteamericanos, el transbordador Buran (tormenta de nieve en ruso) se desarrolló con tecnología 100% soviética.

Comparación entre el STS y el Buran
En 1984 se construye el primer Buran, a su vez se construyó un vehículo Buran, conocido cómo OK-GLI que era el “equivalente” al Enterprise norteamericano, es decir un vehículo para pruebas aerodinámicas. A diferencia del Enterprise (que necesitaba un avión nodriza) el OK-GLI fue equipado con 4 motores turbofan, que se encendían para llevar a la aeronave hasta cierta altura, entonces se apagaban y el aparato planeaba hasta aterrizar, tras 24 vuelos de prueba se dio por cumplida su misión y fue retirado del programa.

El OK-GLI
En el año 1988, el Buran hizo su primer (y único vuelo orbital) acoplado “a lomos” de un lanzador Energía, este vuelo fue totalmente automático a diferencia del STS (que a pesar de estar muy automatizado, requiere control manual). Terminada la misión se programó un vuelo tripulado (posiblemente a la MIR) en 1993, pero la URSS se desintegró en 1991, y en 1992 Boris Yeltsin canceló oficialmente el programa. Se habían despilfarrado 20000 millones de rublos de la época.

Detalle de la cabina de un simulador de Buran – Ilya Morozov
Diferencias entre el Buran y el STS.
- En primer lugar cómo he comentado antes, el Buran es una carga del cohete Energía (reutilizable), a diferencia del STS que lleva un tanque de combustible (no reutilizable) y es la nave la encargada de volar hasta la órbita.
- El combustible, el Buran utilizaba 4 boosters de queroseno+LOX, el STS utiliza 2 boosters de propergol sólido (perclorato amónico)
- El Buran utilizaba queroseno y oxígeno líquido, en lugar de propelentes tóxicos cómo usa el STS.
- El Buran permitía 5 toneladas más de carga útil que el STS al no llevar motores principales en el orbitador.

Detalle de los motores – Javier Rodriguez
Después de la cancelación del Buran algunos aparatos fueron destruidos, otros se almacenaron en la fábrica de Energía y en el cosmódromo de Baikonur. A priori los más visitables son el OK-GLI que está en un museo alemán, y el OK-TVA que está expuesto en el parque Gorki en Moscú.
El mismo año que se canceló el Buran también se canceló el Hermes, este era el proyecto de un transbordador espacial europeo, a diferencia del STS o el Buran, el Hermes era un planeador espacial, más cercano a un X-20 o un MiG 105, que a un STS o un Buran.

El Hermes
A pesar de ser un proyecto inicialmente franco-alemán, el Hermes sería fabricado por Dassault y Aérospatiale, rápidamente comenzaron a surgir problemas financieros, ahí se acordó la entrada de la ESA al proyecto.
Se llegaron a construir maquetas estructurales del Hermes, este sería lanzado por un cohete Ariane-5, pero el accidente del Challenger y el creciente coste del programa Hermes, sumado a la inexperiencia europea en la construcción de naves espaciales, (debido al sobrepeso del Hermes hubiese sido necesario rediseñar por completo el Ariane-5) cancelaron la esperanza europea de ser independientes a la hora de lanzar vuelos tripulados al espacio.
2 commentsEl Antonov 72 y el efecto Coanda
Por nuestro querido colaborador Tycho Brahe
Dentro de la serie “Alas de la Unión Soviética” (1 y 2) no hablamos de este curioso aparato ya que bien se merece un post para él mismo.
Todos sabemos el porqué vuelan los aviones. Al moverse, el ala del avión, divide el flujo de aire en dos corrientes, debido al perfil curvado de las alas, el flujo superior ha de recorrer una mayor distancia que el flujo inferior, esto provoca un aumento de la velocidad, y esta variación de velocidad, crea una diferencia de presión que crea la fuerza de sustentación. Esta permite que el avión se mantenga en el aire.

A finales de los 70’s en la Unión Soviética hacía falta un avión de carga, para reemplazar al anticuado Antonov 26 (Curl) que además tuviese capacidad STOL, y pudiese operar con facilidad en climas extremos y pistas no preparadas.
El efecto Coanda, consiste en que al aplicar una corriente de un fluido sobre un cuerpo cilíndrico, este tiende a quedarse “pegado” en la superficie del cilindro, saliendo en dirección opuesta, de esta manera se crea una fuerza adicional que en nuestro caso nos ayuda a levantar el avión con más facilidad.
El Antonov 72/74 (Coaler) se vale del efecto Coanda para conseguir, y mejorar sus capacidades STOL, por eso tiene una forma digamos, poco usual en las aeronaves convencionales.
Autor: Luc Van Belleghem
En el Antonov 72 el chorro generado por los motores se dirige hacia abajo mediante unos flaps de derivación, diseñados especialmente para esta misión, por esta razón lleva los motores encima de las alas, haciendo pasar el chorro de gas por encima de éstas.

No obstante de ser tan poco convencional, este avión posee 17 récords mundiales para su categoría (MTOW de 25000 a 35000 Kg) la mayoría de ellos son de altura y velocidad a máxima carga.
Bonus: Estados Unidos no pudo ser menos e intento hacer algo parecido con la surrealista ambición de sustituir al todo poderoso C130 Hércules. Su opción fue el Boeing YC14 que no llego a ser nunca lo que se pretendió, y como otros muchos diseños, acabo construido y abandonado al no ver resultados satisfactorios.
1 commentAlas de la Unión Soviética (II parte)
Realizado por Tycho Brahe:
Antonov 225 Mriya, OTAN: Cossack
El Antonov 225 es actualmente el avión de mayor tamaño que presta servicio operativo.
Tal monstruo volante, nació junto con el desarrollo del programa Buran, los soviéticos necesitaban reemplazar al Myasishchev Atlant para transportar el cohete impulsor de la lanzadera soviética, para ello se adaptó el ya existente Antonov 124 con una serie de modificaciones, cómo lo fueron la adición de dos motores Lotarev D-18 hasta llegar a un total de 6 motores, además de prescindir de la rampa de carga trasera (para ahorrar peso) y de dotarlo de un nuevo tren de aterrizaje de 32 ruedas.
El hermanos pequeño del An225, An124. Autor: Karl Nixon
Autor: Aad van der Voet
No obstante el hecho de que este avión tuviese que soportar grandes cargas que afectarían a la aerodinámica del aparato, obligó a los ingenieros de Antonov a dotarlo de una doble cola trasera, a pesar de todas las modificaciones este coloso presentaba dificultad para operar en pistas largas, además de que el avión que le seguía en el despegue, tenía que esperar hasta 15 minutos debido a las turbulencias creadas por el Mriya.
Este avión efectuó su primer vuelo en 1988, aunque con el cercano colapso de la URSS y la cancelación del programa Buran, el avión fue desmontado y almacenado.
Autor Ignatiy Savranskiy – Russian AviaPhoto Team
El resurgimiento:
Con la caída de la URSS, Antonov creó Antonov Airlines, dedicada al transporte de grandes cargas por avión, operando al principio una flota de 4 AN-124 y 3 AN-12 el éxito de la empresa fue tal, que a finales de los años 1990 necesitaba un avión de mayores dimensiones. De esta manera “resucitaron” al AN-225 y en 2001 hizo su primer vuelo comercial.
Autor: Tamas Martenyi
Desde entonces este avión ha transportado desde locomotoras, hasta ayuda humanitaria, pasando por generadores diesel, material militar y otras cargas de gran peso ya que este avión permite cargar hasta 250 toneladas. Tal ha sido su éxito que Antonov Airlines dispondrá de un segundo AN-225 en 2010. Sus competidores más directos son el Airbus Beluga y el Boeing 747 Dreamlifter, éste último con algunos componentes diseñados por la empresa española Gamesa Aeronáutica (actualmente aernnova).
Sin más, pongo un vídeo dónde se ve a tal monstruo volador.
Yakovlev-38/141
Durante los años 60′s la O.K.B. de Yakovlev, trabajó en un avión VSTOL (Vertical Short Take Off Landing) en respuesta al Harrier británico. De hecho eran aviones bastante diferentes, por citar una gran diferencia entre ambos aparatos, el Harrier lleva un motor colocado en posición horizontal que mediante un sistema hidráulico guía la dirección del chorro, el Yak, en cambio, disponía de un motor horizontal y dos ventiladores colocados en posición vertical accionados por el motor principal. A pesar de que el motor principal también disponía de toberas inclinables, este avión resultó ser un fiasco ya que presentaba un gran consumo de combustible para poca carga en la bahía de armas además de presentar grandes dificultades en despegue y una gran limitación ante el F-14 norteamericano.
Para solucionar tales deficiencias Yakovlev O.K.B. empezó a trabajar en el Yak-141, este nuevo aparato, presentaba novedades asombrosas para la época, cómo la de ser el primer VSTOL supersónico y usar una sola tobera de empuje vectorial. A pesar de adelantarse a su tiempo, fue demasiado tarde y el colapso de la URSS estaba a la vuelta de la esquina.

Un hecho curioso es que Lockheed-Martin, compró la tecnología del Yak-141 para aplicarla al proyecto JSF que posteriormente ganaría con su F35 derrotando a Boeing y su X32
Tupolev 144, OTAN: Charger
Otro modelo que trataremos es el Tupolev 144, probablemente uno de los aviones soviéticos más debatidos en la actualidad. Todo empieza en 1961 cuándo Nikita Krushchev se entera del proyecto franco-británico de construir un avión supersónico de pasajeros. Dada esta circunstancia, el Kremlin encargó a la O.K.B. de Tupolev el reto de construir un avión de pasajeros supersónico y con mejores prestaciones antes que el mundo occidental.
Entonces se trataba de dominar la tecnología del vuelo supersónico ya que en aquella época se creía era el futuro de la aviación, además de la propaganda que daría una superior tecnologia desarrollada en un país socialista, frente a la desarrollada en un país capitalista. Es por esto que Moscú decidió ponerse por delante costara lo que costara.
En 1963 con importantes retrasos en el proyecto, el comité estatal de seguridad (KGB) decide entrar en juego grabando en microfilms, toda la información que pudieron acerca de aquella versión beta del concorde (la segunda versión de los planos, cuando los definitivos fueron la séptima versión). Fue en 1964 cuando el servicio secreto francés descubrió que la CCCP espiaba el desarrollo del aparato y como contramedida los franceses pusieron información falsa a disposición de los rusos.
Finalmente el 31 de Diciembre de 1968 el prototipo del Tu-144 fue mostrado al mundo a contrareloj (todo fuese por estrenarlo antes que el concorde) a pesar de que Moscú reconociese que era una copia ya que ellos no poseían la tecnologia adecuada para fabricar un avión supersónico. La verdad es que los rusos no pudieron copiarlo todo y tuvieron que suplir muchos aspectos con tecnología propia, como fue el diseño alar que lo suplieron con unos planos en canard ya que no generaba suficiente fuerza de sustentación con su rango de velocidad.

Pero el gran día llegó en 1973 cuándo el Concorde y el Charger se batieron “cara a cara” en el aeropuerto de Le Bourget en París. El Concorde voló primero y logró impresionar al público asistente. Después llegó el turno del Charger alcanzando los 4000 pies en la mitad de tiempo que el Concorde y superándolo aparentemente cuando tuvo un repentino cambio de dirección que le provocó una caída y finalmente explotó a 1500 pies de altitud.
Actualmente existe una versoión del Tu-144 llamada Tu-144 LL que es usada por la NASA cómo banco de pruebas para futuros aviones supersónicos.

El Ekranoplan
Para terminar esta serie sobre aviación soviética, vamos a ver quizás el “aparato volador” más raro que haya existido, marco lo de aparato volador entre comillas, porque actualmente existe ambigüedad sobre clasificarlo como avión o como barco.

El ekranoplan usa para volar el efecto suelo, a diferencia de los aviones convencionales que vuelan gracias a la sustentación, para esto lo que hace es crear un “cojín de aire” debajo de las alas, que le permite flotar.
Para poder hacer esto, el ekranoplan, a diferencia de los aviones normales, tiene las alas cuadradas y anchas para formar un colchón de aire lo mayor posible, además de dirigir el flujo de aire hacia la parte inferior del aparato.
El ekranoplan nació de la mano de Rotislav Alexeyev allá por 1950. Este ingeniero fue capaz de convencer a Nikita Jrushchov para conseguir fondos ilimitados con el fin de crear lo que entonces llamó “barco volador” y de esta manera en 1966 ve la luz el ekranoplan de clase KM(el de la foto superior) este aparato era capaz de surcar el agua a una altura máxima de 3 metros y a una velocidad de 400 km/h lo que desconcertó a los servicios de inteligencia occidentales y decidieron llamarle el monstruo del mar caspio.
En 1972 se lanza un nuevo ekranoplan, la clase Orlyonok, este representava ciertas mejoras respecto a la clase KM, entre ellas un nuevo diseño alar que le permitia volar hasta 300 metros de altitud, se ideó con la idea de llevar a cabo misiones de asalto, pero tras seguidos recortes presupuestarios, sólo se construyeron 3 de los 120 proyectados.

El último ekranoplan, es el de la clase Lun, este se construyó para transportar y lanzar bombas atómicas, pero otra vez por problemas presupuestarios sólo se construyó una unidad.

La existencia de estos aparatos no fue confirmada hasta la caída del comunismo. A pesar del poco éxito inicial, hoy día hay dos constructores que están resucitando al ekranoplan (Boeing y Beriev) ya que ofrece unas posibilidades de carga superiores a un avión normal y a mayor velocidad que un barco, es mas de realizarse estos dos proyectos, el An-225 perdería sus récords cómo mayor avión del mundo.
Hay un video (en ruso) que a pesar del idioma, se ven bastante bien el Lun y el Orlyonok










